El martes fue día de recogida notas, de clase en clase, de profesora en profesora, son profesoras las tutoras de los tres, hicimos la ruta por todo el colegio durante parte de la tarde.
Era la primera evaluación tras la separación, y aunque convencido de que no iban a tener malas notas, tenía la intranquilidad de que alguna de las profesoras comentara que había notado cambios en el comportamiento o rendimiento de cualquiera de ellos.
Y cuando te dicen que las notas son excelentes, que son niños muy buenos y muy listos, que están muy contentas con ellos y que no han notado ningún cambio negativo en su actitud, sino más bien al contrario, tienen menos "rabietas" y se les ve alegres, más responsables, colaboradores en clase, cariñosos, pendientes unos de otros... no puedes evitar emocionarte y sentirte orgulloso de tener unos hijos así.
Era la primera evaluación tras la separación, y aunque convencido de que no iban a tener malas notas, tenía la intranquilidad de que alguna de las profesoras comentara que había notado cambios en el comportamiento o rendimiento de cualquiera de ellos.
Y cuando te dicen que las notas son excelentes, que son niños muy buenos y muy listos, que están muy contentas con ellos y que no han notado ningún cambio negativo en su actitud, sino más bien al contrario, tienen menos "rabietas" y se les ve alegres, más responsables, colaboradores en clase, cariñosos, pendientes unos de otros... no puedes evitar emocionarte y sentirte orgulloso de tener unos hijos así.